RESUMO EXPANDIDO
El problema de investigación de este estudio se focaliza en indagar cómo se recontextualiza la política de adecuación curricular en la carrera de Ingeniería Civil de la Facultad Regional Córdoba (FRC) de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y qué efectos se produjeron en las prácticas. La construcción del mismo nace del interés por analizar desde una perspectiva crítica las políticas de educación superior de los años noventa en Argentina. El estudio, de enfoque cualitativo y basado en entrevistas y análisis documental, se apoya en el ciclo de políticas de Stephen Ball y en los aportes de Burton Clark y Becher para comprender la cultura universitaria y disciplinar.
Los resultados revelan cómo las disciplinas, en este caso las ingenierías, han ido fortaleciendo su presencia en los espacios de toma de decisiones de la política universitaria, mostrando que estas emergen de negociaciones entre múltiples actores y no solo del Estado.
Los procesos de toma de decisiones en el Departamento de ingeniería civil de la FRC-UTN pusieron en evidencia rasgos de una cultura institucional propia de las ingenierías, en donde la introducción de su racionalidad profesional al ámbito educativo parece haber favorecido la legitimidad del proceso de adecuación curricular.
Grupo de Trabalho (GT): GT 11 – Educação Superior
Modalidade do trabalho: comunicação oral
Formato de apresentação: online
Análisis del del proceso político de adecuación curricular: el caso de las ingenierías
Silvia Naveiro
Silvana Lorena Lagoria
PALAVRAS-CHAVE:
Políticas públicas, acreditaciones en ingeniería, adecuaciones curriculares.
En el marco de los procesos de globalización, la política de Educación Superior de los años noventa en América Latina se ha materializado en cambios legislativos y en nuevos instrumentos de financiamiento asociados al aseguramiento de la calidad de las universidades (Krostch, 2001; Greco & Greco, 2010).
En Argentina la Ley de Educación Superior (LES) sancionada en 1995 establece regulaciones sobre los mecanismos de evaluación y acreditación y crea la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). A comienzos del año 2000 se puso en marcha la acreditación para las carreras contempladas en el artículo 43 de la LES, dentro del cual están comprendidas las carreras de ingeniería. La acreditación se realiza según estándares establecidos por el Ministerio de Educación en acuerdo con el Consejo de Universidades.
En el año 2018, el Consejo Federal de Decanos de Ingeniería presentó una segunda generación de estándares. En este sentido, se sancionaron diversas normativas ministeriales e institucionales para adecuar los diseños curriculares de las carreras de ingeniería del país, en consonancia con estos nuevos parámetros y frente a la acreditación del año 2024.
En ese contexto se plantea este estudio comparado cuyo problema de investigación es: ¿Cómo se recontextualiza la política de adecuación curricular en la carrera de Ingeniería Civil de la Facultad Regional Córdoba (FRC) y la Facultad Regional La Rioja (FRLR) y qué efectos se produjeron?
Se trata de una investigación en proceso para la cual fue de utilidad realizar un análisis de antecedentes para corroborar la escasez de estudios en la temática. Las investigaciones relevadas fueron clasificadas en cuatro grupos: 1) los programas de asignación de fondos especiales vinculados a la acreditación, como el FOMEC y el PROMEI; 2) los estudios comparados en ingeniería sobre aseguramiento de la calidad; 3) la evaluación de la investigación a través de Programas por Pago al Mérito; y 4) los estudios con foco en las modificaciones curriculares como el camino para el aseguramiento de la calidad.
1) En el primer grupo se destacan las investigaciones realizadas por Naveiro (2015), Casajús, (2010), Castro (2003), Claverie (2013) y García de Fanelli (2012) sobre el PROMEI. En la misma línea, resultan relevantes los trabajos de Escudero (2011) y Atairo (2008), acerca de FOMEC. Estos estudios que vinculan la calidad del sistema con el financiamiento público denotan cómo estas políticas han exigido cambios en el gobierno y la gestión de las instituciones y han introducido nuevos modos de entender y de ejercer la planificación.
2) Sobre los estudios comparados en ingeniería contamos con un antecedente directo en Lagoria (2015) donde se estudian, desde la perspectiva de Ball, los efectos y resultados de las políticas de aseguramiento de la calidad en el nivel de las prácticas. También resulta mencionar dos investigaciones realizadas por CONEAU, los realizados por Viale y Martínez (2011) y Emilce Moler (2006). Ambos trabajos, aportan una mirada sobre la acreditación de ingeniería, teniendo en cuenta cuestiones culturales y concepciones acerca de los estándares de calidad.
3) En el tercer grupo se identificaron una serie de trabajos que estudian los efectos de la implementación de Programas por Pago al Mérito. Se destaca, la investigación de Silva Montes (2007) en México. En el ámbito nacional es posible agrupar las investigaciones realizadas por Lanfri (2023), Prati (2003), Miranda & Ares Bargas (2011) y Araujo (2003). Estos autores dan cuenta cómo las regulaciones operan en las prácticas cotidianas de los actores institucionales.
4) Entre las investigaciones referidas específicamente a los procesos de adecuación curricular se destacan las desarrolladas por Ghilardi, Graffigna y Dávila (2019), y la de Mendizábal y Hang (2017). Estas investigaciones, ponen en evidencia las movilizaciones institucionales que generan los cambios curriculares y la importancia de los actores involucrados en el proceso.
Esta primera revisión de la literatura nos permite reflexionar sobre el modo en que los actores e instituciones van dando respuestas a las regulaciones y cómo las políticas en su “puesta en acto” generan efectos en la práctica (Ball 2002, 2011). Sin embargo, no se han encontrado estudios específicos focalizados en estudiar el proceso de recontextualización de las políticas de adecuación curricular tal como aquí se presenta.
El abordaje de este objeto se realizará desde la perspectiva analítica que propone Stephen Ball para el análisis del ciclo de las políticas, focalizando la investigación en el contexto de la práctica y de los resultados.
Las políticas de adecuación curricular establecen una serie de actividades que deben llevar adelante las unidades académicas para el logro de los objetivos planteados (mejorar esto de los objetivos). La FRC UTN adoptó algún mecanismo como modo de dar respuesta. Sostenemos que esta elección, pudo haber sido producto del contexto institucional, de acuerdos, negociaciones y de múltiples interpretaciones, capaces de “moldear” una política específica. En este sentido, se considera apropiado adoptar los Ciclos de la Política (Policy Cycle Approach) de S. Ball para “mirar” el desarrollo de la política en la Facultad y los efectos producidos a partir del proceso de recontextualización.
La perspectiva de los Ciclos de la Política permite identificar tres contextos: contexto de influencia, contexto de producción del texto político y contexto de la práctica. El contexto de la práctica es “un contexto de acción en el que el texto político está sujeto a interpretaciones, es recreado, reinterpretado, sufre un proceso de traducción por parte de los actores centrales de la práctica”. Rechaza la idea de que las políticas son implementadas porque esto sugiere un proceso lineal donde la política llega a “instituciones imaginarias” que se comportan de manera esperada según el texto político. Sin embargo, las instituciones no son espacios vacíos sino que están impregnadas de una trayectoria, de una cultura que transforma y cambia los significados del discurso original (Bowe; Ball & Gold, 1992 citados por Miranda, 2011).
Consideramos que una manera posible de indagar cómo la política fue traducida en el ambiente universitario, es construyendo y analizando los procesos de toma de decisiones, puesto que “la práctica y los efectos de una política no pueden ser leídos de los textos ya que son el resultado de conflictos y disputas entre los intereses del contexto” (Ball, 2002b citado en Miranda , 2011, p.114). La manera en que se comunicó, se decidió y se organizó la política en la institución podría poner en evidencia los acuerdos y negociaciones, los intereses puestos en juego, como así también los reales márgenes de actuación de los actores involucrados en tales decisiones.
Otra forma de mirar el proceso de adaptación del texto político es reconstruyendo el sentido que los docentes atribuyeron a la “Planificación de la Asignatura” ya que “los textos de la política pueden tener múltiples lecturas, interpretaciones y traducciones por una pluralidad de lectores que participan y construyen significados” (Miranda , 2011, p. 115).
Es reconocer que “los actores de la práctica no son sujetos pasivos (readerly) del texto político sino, sujetos activos (writerly) capaces de construir significados y traducir la política educativa que llega desde el nivel central” (Bowe; Ball & Gold, 1992 citados Miranda, 2011). Desde sus apreciaciones pretendemos mostrar el grado de conocimiento, de participación y de cuestionamiento ante la política y, por lo tanto, reconstruir las formas de apropiación y de resistencia que operaron en la comunidad académica. Estos mecanismos de respuesta sólo pueden identificarse si consideramos a la política como un texto “writerly”, puesto que revela aquellos elementos que el texto “readerly” intenta ocultar (Bowe; Ball & Gold, 1992 citados Miranda, 2011).
Tendremos también en cuenta los aportes de Clark que, desde una perspectiva internalista de la universidad nos permite reconocer aspectos estructurantes de las organizaciones que complementan la mirada de S. Bal focalizando en las particularidades de la disciplina. Para Clark, las disciplinas son “empresas primordiales de los SES[1], que operan en el marco de prácticas y creencias fuertemente asentadas en el tiempo y las tradiciones” (Clark, 1983, citado en Krostch, 2001, p. 74). En este sentido, creemos que el pragmatismo que caracteriza a la comunidad disciplinar podría estar impreso en determinados comportamientos o decisiones que definen el procesamiento interno de la política.
La perspectiva de Burton Clark nos permite analizar a la universidad desde una faceta materia (los modos en que son concebidas y ordenadas las tareas y actividades en torno al conocimiento en cada disciplina y establecimiento), una faceta simbólica (constituida por las creencias, las normas y valores de diversos actores ubicados en el sistema) y una faceta política (constituída por la autoridad dentro de la institución, la distribución de poder legítimo por todo el sistema, múltiples relaciones de poder derivadas de la organización del trabajo, formación de grupos de interés en torno a las disciplinas y los establecimientos). A la mirada de Clark sumamos los aportes de Becher (1993) sobre las disciplinas y las identidades de los académicos, para comprender las particularidades que integran la cultura disciplinar de la ingeniería.
Metodológicamente, se trata de un estudio de caso y se trabajará con un enfoque cualitativo, apoyado principalmente en entrevistas y análisis documental.
El análisis cualitativo se efectúa en base a la observación de información oral o escrita de manera no estructurada, donde a partir de lo relevado se “intenta captar la definición de la situación que efectúa el propio actor social y el significado que este da a su conducta, los cuales son claves para interpretar los hechos” (Gallart, 1993, p.109).
Es importante precisar que se trata de un Estudio Exploratorio. Si bien existen muchas investigaciones que estudian la mejora de la calidad de las instituciones universitarias vinculadas al financiamiento público, muy pocas han abordado poniendo el foco en los cambios curriculares.
Se recolectarán normativas oficiales producidas por el Ministerio de Educación, resoluciones elaboradas por el Consejo Superior de la UTN, y otros documentos producidos por la unidad académica seleccionada (FRC). Se trabajará también con la consulta de sitios web institucionales, como el Portal de la UTN, del Ministerio de Educación, de CONEAU, MINCYT, CIN, del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería (CONFEDI), del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), entre otros, para la obtención de información que permita la construcción de los datos orientados a la presente investigación. El relevamiento propuesto servirá de marco para el estudio de la política de adecuación curricular en el recorte propuesto: el Departamento de Ingeniería Civil de la FRC.
Se realizarán entrevistas abiertas y semiestructuradas a diversos actores claves, entre ellos el director de departamento y consejeros departamentales, para reconstruir la participación del departamento en algún aspecto de la normativa y relacionar la participación de una carrera de una FRC con las otras regionales.
Las entrevistas a docentes a cargo de las asignaturas del departamento sobre sus experiencias y apreciaciones en la elaboración de las nuevas planificaciones de la asignatura. Esto nos permitirá analizar su impacto en la práctica, considerando que las políticas tienen efectos y no simplemente resultados”.
Si bien el interés principal de la investigación se encuentra en lo que S. Ball define como “contexto de la práctica”, entendemos que para analizar cómo son recontextualizadas las políticas de adecuación curricular se deben incorporar aspectos relativos al análisis de procesos políticos a nivel macro. En este sentido y para cumplir con el primer objetivo, se trabajó con la consulta y análisis de contenidos de: Normativas producidas por el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia, y Tecnología (MECCYT); acuerdos plenarios elaborados por el Consejo de Universidades (CU) y Ordenanzas y Resoluciones elaboradas por el Consejo Superior de la UTN.
Para organizar y sistematizar la información obtenida se trazó una línea de tiempo ubicando las normativas de acuerdo al año en que fueron sancionadas y cómo aparecen vinculadas al proceso de acreditación. Se identificaron los lineamientos de las normativas nacionales e institucionales, situados en relación a cuatro ejes principales: 1) Carga Horaria Mínima; 2) Contenidos Curriculares Básicos; 3) Criterios de la Intensidad de la Formación Práctica; 4) Estándares de acreditación.
El análisis de las normativas y un grupo de antecedentes relevados pusieron en evidencia al Consejo Federal de Decanos de Ingeniería (CONFEDI) como partícipe clave en la definición de las políticas para las ingenierías, demostrando que éstas no
son únicamente el resultado de decisiones estatales, sino que emergen de las negociaciones entre múltiples actores con diferentes cuotas de poder, en un proceso donde “las políticas del Estado simplemente establecen el lugar y los tiempos, los temas y las reglas del juego” (Ball, 2002b, citado en Miranda, 2011:114).
En relación al segundo objetivo específico se identificaron tres niveles claramente diferenciados y articulados de toma de decisiones: a nivel de universidad; a nivel de facultad; y finalmente, a nivel de los departamentos. La instancia central del proceso se desarrolló en el ámbito del Rectorado, coordinado por la Secretaría Académica, que impulsó la elaboración del nuevo diseño curricular (Plan 2023) mediante un trabajo participativo con el Consejo de Directores de Carrera de las regionales, que en ese momento eran diecisiete. En la facultad, la tarea se centró en ajustar aspectos normativos y operativos. En los departamentos, se comunicaron los lineamientos ya definidos y se revisaron las planificaciones para asegurar su adecuación al enfoque por competencias.
El proceso de toma de decisiones puso en evidencia rasgos de una cultura institucional típica de las ingenierías donde prevaleció el “hacer” en lugar de “debatir”, así lo menciona un entrevistado:
“....para mí hubo cosas que estaban muy buenas y había cosas que muchos no estábamos de acuerdo pero ya está, no era momento de discutir, y eso fue una línea de base para comenzar a trabajar.”
Recuperando los aportes de Becher (2013) las disciplinas aplicadas son juzgadas por la efectividad con la que trabajan, con criterios pragmáticos y de propósitos. El modo en que los propios ingenieros aplicaron su racionalidad profesional al ámbito educativo parece haber favorecido la legitimidad del proceso de adecuación curricular.
Los cambios producidos en las instituciones universitarias a raíz de la introducción de la evaluación de la calidad del sistema se ha constituido en un tema de creciente interés en el ámbito académico, tal como se puso en manifiesto en la revisión de antecedentes. Por este motivo, la elección de la política de adecuación curricular como objeto de estudio pretende contribuir a la producción de conocimiento acerca de los efectos producidos en una institución en particular.
En cuanto a los hallazgos realizados, consideramos que si bien con la LES se observa que las regulaciones de los sistemas de educación superior han ido consolidándose, también la disciplina, en este caso las ingenierías, han ido fortaleciendo su participación en los espacios de toma de decisiones de la política universitaria a través de actores claves como es el CONFEDI. Es importante destacar que su participación ha comenzado a moldear las políticas de educación superior, en el sentido de promover la incorporación de enfoques y necesidades propias del campo disciplinar para el ejercicio de su profesión.
En efecto, creemos que en la medida en que se amplíen las investigaciones que den cuenta de las características específicas que asumen los procesos de definición y puesta en marcha de esas políticas estaremos contribuyendo a acrecentar el conocimiento necesario para comprender y mejorar el funcionamiento de las organizaciones académicas, tanto desde el interior de esas agencias como desde la esfera del Estado Nacional.
Asimismo, los resultados derivados de esta línea de investigación aportarán información al diseño de futuras políticas públicas a nivel central, con la intención de guiar políticas educativas contextualizadas.
REFERÊNCIAS
Ball, S. J. (2002). Textos, discursos y trayectorias de la política: La teoría estratégica. Revista Páginas, 2-3, 19-33. Traducción: Estela M. Miranda Disponible en: https://revistas.unc.edu.ar/index.php/pgn/article/view/1 4985
Becher, T. (1993). Las disciplinas y la identidad de los académicos. Ed.Pensamiento Universitario, Año 1, Nro. 1, Buenos Aires
Bourdieu, P. (1979). La distinción: crítica social del juicio. Taurus. España
Geertz, C. (1973). La interpretación de las culturas. Gedisa. Bs. As.
Giddens, A. (1984). La constitución de la sociedad. Amorrortu. Bs. As.
Krostch, P. (2001). Educación Superior y reformas comparadas. Buenos Aires: Universidad Nacional de Quilmes.
Miranda, E. (2011). Una "caja de herramientas" para el análisis de la trayectoria de la política educativa. La perspectiva de los ciclos de la política (Policy Cycle Approach). En A. Paciulli Bryan, & E. Miranda, (Eds), (Re) Pensar la Educación Pública. Aportes desde Argentina y Brasil. Córdoba: Centro de publicaciones. Facultad de Filosofía y Humanidades. Pab. Francia Anexo. Ciudad Universitaria.
AGRADECIMENTOS (se houver)